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APRENDER A PENSAR POR SI MISMO/A (+info)
Por Evamaria Molina Figueres (*)
¿QUÉ SABES DE LOS NIÑOS Y NIÑAS INDIGO? (+ info)
EL JUEGO Y NUESTROS NIÑOS: APRENDIZAJE POR IMITACION Y USO DE LA IMAGINACIÓN. (+ info)
TALLER DIRIGIDO A LOS HIJOS E HIJAS DE FAMILIAS SEPARADAS O DIVORCIADAS: ENTRE EL PADRE Y LA MADRE: REBELDÍA O SUMISIÓN (+info)
ARTICULO PARA LA REVISTA GUIA DE LA SALUD DEL MES DE FEBRERO 2009 (+info) Por Evamaria Molina Figueres (*)
En la enseñanza reglada e institucionalizada vemos como uno de los objetivos fundamentales está dirigido a la transmisión de al menos ciertos conocimientos elementales, tales como el dominio de la lectura, de la escritura y de las operaciones matemáticas. Pero el verdadero logro de esta etapa educativa se consigue cuando el alumnado adquiere el dominio de las técnicas y habilidades intelectuales que son las que en verdad le van a ser útiles en su vida futura. En definitiva es “Aprender a pensar por si mismo/a”. Y todos, tengamos la edad que tengamos debemos seguir adquiriendo presteza en este tema.
ALGO A TENER EN CUENTA: EL APRENDIZAJE, SU ASIMILACIÓN Y USO ES SIEMPRE PERSONAL.
Los conocimientos elementales nos capacitan para seguir aprendiendo por nuestra cuenta. De ahí la necesidad de dominar las técnicas del trabajo intelectual, para que el desarrollo de las propias estructuras mentales se conviertan en algo personal e intransferible, ya que la asimilación de los conocimientos estarán siempre en función de los siguientes supuestos:
Hoy nos vamos a centrar en el dominio de las técnicas del trabajo intelectual , que suele ser el punto más olvidado, a pesar de que todas las investigaciones han demostrado que: “saber estudiar es decisivo no sólo para obtener los mejores resultados en el curso y aprobar los exámenes, sino para capacitar al alumnado enseñándole a pensar y a aprender por su cuenta” QUIENES APOYAMOS EL APRENDIZAJE
Los continuos avances en el campo del saber exigen no sólo estudiar más, sino estudiar mejor, de manera eficaz, ya que cada día que pasa el alumnado tiene que aprender más cosas y con mayor profundidad.
Ya no se trata simplemente de almacenar muchos conocimientos y obtener mucha información, sino de saber cómo y cuándo echar mano de esos conocimientos y utilizarlos convenientemente.
Por un lado, vemos que el conocimiento que los padres tengan de las técnicas de estudio servirá de valiosísima ayuda para prestar la necesaria colaboración a los hijos-as agobiados-as por la falta de tiempo y las dificultades escolares.
Decíamos al principio que el verdadero logro no debe ser tanto la adquisición de unos conocimientos elementales, cuanto que el alumnado adquiera el dominio de las técnicas intelectuales que le capaciten para seguir aprendiendo por su cuenta y, en este sentido, es necesario abundar en la idea de que es el centro de estudios la principal encargada de enseñar a estudiar con eficacia, pero no la unica.
Desde aquí hacemos también una invitación al profesorado a poner en práctica en sus clases las orientaciones que iremos ofreciendo para perfeccionar la forma del estudio y del trabajo intelectual de su alumnado.
NECESIDAD DE UNA FUERTE MOTIVACIÓN
Más importantes que las aptitudes son los motivos y el interés que nos mueven a estudiar. Pero no vale cualquier motivo. Esto es lo que a veces la familia y el profesorado no comprenden y de ahí que surjan malentendidos e incomunicaciones con el estudiante. Algunos tienen poca consistencia, aunque parezcan importantes, no son lo suficientemente fuertes como para fundamentar un aprendizaje eficaz. Esos son los denominados motivos secundarios.
Cuando una persona estudia como medio para conseguir premios, evitar castigos, vivir mejor, sacar buenas notas, obtener un titulo, lo hace impulsada por una motivación secundaria, extrínseca o de rango inferior. Pero cuando la actividad de estudiar gusta por si misma y se busca como fin, como arma de cultivar la mente y desarrollar la personalidad, la motivación que impulsa es primaria, intrínseca y de rango superior.
Esta es la razón auténtica, la más fuerte.
¿En que fallan algunos estudiantes?
• Estudian de forma pasiva
• No captan las ideas fundamentales del texto
• No planifican el estudio
• No se encuentran motivados
• El nivel de participación en las actividades académicas es escaso o nulo
• No dedican el tiempo necesario al trabajo personal
• La lectura suele ser lenta y poco comprensiva
• No se contrastan otras opiniones
• Desconocen las técnicas de estudio y de trabajo intelectual
MOTIVACIONES PRlMARIAS O SECUNDARIAS
A continuación enumeramos algunas razones por las que la mayoría del alumnado estudia.Intenta descubrir si las que te impulsan a ti o a tu hijo-a / alumano-a son de rango superior (auténticas) o de rango inferior (falsas, poco consistentes) y obtendrás un Perfil de tu/su propia motivación para el estudio. A partir de ahí sera mas facil reconciliar la comunicación y deshacer los malentendidos.
Estudio porque...
• Sencillamente es maravilloso saber más cada día. Me gusta.
• Mi familia quiere que estudie y yo les hago caso.
• Por no disgustar a mis padres. A ellos les ilusiona que estudie.• Resulta interesante, provechoso y atractivo.
• Todo el mundo lo hace y no tengo más remedio.
• Logro sobresalir y destacar entre mis compañeros/as.
• Necesito ganar dinero y vivir bien, y eso se consigue teniendo una carrera.
• No hay otra cosa más a mano que hacer que no sea estudiar.
• Me encanta tener amistades y relacionarme, y la clase es el mejor lugar de convivencia juvenil.
• Hoy todo el mundo necesita un titulo. Con una carrera seré más feliz y haré felices a los demas.
• Por sacar buenas notas y contentar a mi familia
• Con el estudio desarrollo mi capacidad mental. ¿Hay algo más valioso que la mente?
• Me gusta una profesión determinada y me ilusiona ejercerla.
• Lo considero imprescindible para desarrollar plenamente mi personalidad.
(*)REALIZADO POR EVAMARIA MOLINA FIGUERES, PEDAGOGA e INSTRUCTORA EN CRECIMIENTO PERSONAL Y FAMILIAR. EMAIL.- info@gabineteamanecer.com telf. 96 391 96 34 movil 620 68 90 38
Dentro de nuestro trabajo como terapeutas en diferentes técnicas de crecimiento personal se incluye la de instructoras de los llamados Niños Índigo. Esto no es una especialidad catalogada ni definida en ningún sitio. Al contrario, es una enseñanza/aprendizaje que ha llegado a nuestras vidas de la mano de los mismos NiñosÍndigo.
Este escrito pretende aportar un poco más de información sobre este tema.
Los Índigo son personas que, sea cual sea su edad, vienen preparados para dar el salto del tercero (emocional) al cuarto chakra (sentimientos). Hasta ahora el aprendizaje, las lecciones en las que estaba gran parte de la humanidad, se basaba en todo lo referente al tercer chakra o plexo solar y sus atributos, es decir, autoafirmación: quién soy, qué hago aquí, cuál es mi poder, qué lugar ocupo en la sociedad, cuál es mi estatus, cómo puedo ganarme la vida para conseguir tener lo que quiero...Era como no dejar nunca la adolescencia. La vida se convertía en una especie de comparación continua en busca de la propia identidad en función de patrones establecidos a los que se imitaba o con rebeldía se rechazaba.
Sin embargo, ahora la frecuencia índigo caracteriza individuos cuyo enfoque de vida esta basado en ser y sentir, es decir en la forma en la que se expresa el cuarto chakra, o chakra del corazón. Para los Índigo no es importante tener metas, marcarse un tiempo para obtener metas, tener objetivos que se cumplan en un determinado periodo de tiempo y que reflejen un ego fuerte. No es importante demostrar nada ni “ganar su primer millón antes de cumplir los 30”.
A los Índigo todos los valores del ego, de la antigua pauta social no les interesan; no necesitan demostrase ni demostrar quienes son copiando patrones de su entorno, siendo rebeldes para llamar la atención o siguiendo modas para ir en busca de su identidad: los Índigo están conectados a sus sentimientos desde que nacen. Saben expresar mediante palabras y hechos lo que sienten, tanto en el nivel de las emociones como en de los pensamientos/ sentimientos, desde que empiezan a hablar e incluso antes.
Palabras claves para reconocer a un índigo:
- Liderazgo - Entusiasmo - Responsabilidad - Innovación - Originalidad
- Creatividad - Carisma - Capacidad de convocatoria - Calma interna
- Desasosiego externo (hasta que logran expresar quienes son)
- Independencia - Solidaridad - Autonomía - Inteligencia emocional.
- Experto en recursos - Humildad - Equilibrado sentido del riesgo
- Energía de sanación en sus manos que necesita drenarse.
Para que todas esta cualidades puedan expresarse, los índigos necesitan ser apoyados por un entorno socio-familiar adecuado. Pero, no todos los niños/ adolescentes Índigo son hijos de padres pertenecientes a la corriente definida como “Nueva Era”. Los padres cuyo nivel de conciencia está desarrollado ya han descubierto que para sus hijos índigo lo más importante es dejarlos expresarse a través de aquello que realmente les entusiasma y saben que triunfarán porque lograrán realizarse y ayudar a mucha gente hagan lo que hagan: confían en sus recursos, saben que no hay que mediatizarlos para que encajen en la sociedad haciendo lo que les entusiasma, creen en ellos y les apoyan porque han podido observar su gran madurez emocional.
Pero algunos Índigo, mejor dicho, muchos de ellos, nacen en ambientes hostiles, pero aun así llegan... su energía les guía hacia las fuentes donde está la información que les puede ayudar a que expresen todo el potencial que por su naturaleza tiene que ser expresado.
Son expertos en seguir señales, están atentos a esas analogías o sincronicidades que les guían a encontrar profesionales, libros, instructores, terapeutas, investigadores, comunicadores, etc., que les van a ayudar.
Lo primero que tiene que averiguar un joven índigo es que ya, esté donde esté y se dedique a lo que se dedique, está en misión.
¿Qué quiere decir eso? ¿Cuál es la misión de un índigo?
La cualidad áurica de un índigo le sitúa por su sola presencia, a ser un catalizador, un sanador nato, es decir, su configuración energética drena, equilibra, eleva y potencia todas las cualidades positivas y expansivas de todas las personas con las que el índigo se relaciona. Y eso, él o ella, de alguna manera lo sabe.
Y lo sabe porque lo siente. Y no alardea de ello porque su sentido de humildad va a la par con su natural coherencia y sentido de liderazgo de una manera muy natural.
Los Índigo que están en medios familiares y/o socioculturales hostiles, lo tiene más difícil en el sentido de que su desorientación les puede llevar a tardar más tiempo en encontrar a sus afines, a sus iguales, pero aun así, son conscientes de ser diferentes; se sienten extraños con los de su propia tribu urbana: no les llena ni les motiva lo marginal, ni las drogas, ni el sexo fácil, ni el peligro... y sin embargo son amigos de sus amigos aún sintiéndose diferentes. Su natural don sanador le hace saber que sana allí donde esté, que evita riesgos, peligros, percances a aquellos con los que se relaciona, y sin embargo no se atribuye el mérito, simplemente se rige por su personal código de lo que está bien. Acepta sin juzgar, pero no participa en aquello que no se ajusta a su ley personal. Y la ley personal de un Índigo sólo sigue un dictado: lo que dicta su corazón, no su ego.
Los Índigo llegan a esta dimensión con el ego trascendido: simplemente saben que tienen poder pero no saben qué hacer con él. Si el medio es hostil, se complican más las cosas porque tardarán más en averiguar que ese sentimiento de no-pertenencia que les lleva a sentirse extraños con lo que les rodea sólo es transitorio y forma parte del plan que traen consigo.
Todos los índigo sin excepción son grandes sanadores: esta cualidad es propia de la frecuencia índigo.
Tener la frecuencia índigo en tu campo áurico-genético no te garantiza la felicidad, puesto que si eres un Índigo no has venido a este planeta de tres dimensiones a ser feliz sino a abolir la infelicidad, que no es lo mismo.
Esa es la misión de los Índigo, cambiar esta sociedad cuyos valores y roles están ya caducos.
Evamaria Molina i Figueres
GABINETE AMANECER
Escrito por Evamaria Molina del Gabinete Amanecer
¿QUE LES PASA A NUESTROS NIÑOS?
Esta es una de las consultas más habituales que nos realizan en el gabinete y, después de más de veinte años de experiencia pedagógica vemos que el recordaros y remarcaros que sus juegos, el uso de su imaginación junto con su capacidad de aprender por imitación son realmente importantes,
Los niños y las niñas sanos quieren jugar a todas horas y aprenden muchísimo del juego. El juego esta presente en la vida de nuestros niños. Un niño sano quiere jugar desde la mañana hasta la noche. Su juego emana desde lo más profundo de su ser y le permite mantener de forma fluida su fuerza vital, que es tan necesaria para el crecimiento exuberante que está desarrollando. Si un niño pierde el interés por jugar es casi siempre una señal indicativa de que está enfermo. De hecho suele ser uno de los motivos por los que vienen sus padres y madres buscando una atención, orientación y asesoramiento especializado
El juego se está redescubriendo de nuevo, al menos un poquito. Algunos educadores están trabajando sobre nuevos métodos en la educación preescolar y algunos de estos métodos han devuelto el juego al Parvulario. A pesar de ello, la mayoría de los educadores siguen convencidos de que han de aleccionar a los niños, si es que tienen que aprender algo. Y aquellos que saben que es el juego el medio ideal suelen encontrarse a veces con padres que creen que no estan enseñando a sus hijos e hijas.. Todavía hay padres y maestros que no se han dado cuenta de que el aprendizaje consciente en los años preescolares interfiere con el estado de ensueño que se necesita para jugar. El nuevo método es enseñar jugando y no a través de fichas y de libros didácticos como se suele hacer. Sin embargo, todavía hay que hacer énfasis en la enseñanza, porque la mayoría de los educadores modernos aún no han observado que los niños aprenden con el juego creativo que ellos mismos llevan a cabo.
Debemos proteger y promover el juego en los niños tanto como podamos, para que lleguen a tener pensamientos creativos y vitalizados. No podemos, como adultos, ponernos como modelo en el juego, ya que hemos perdido la habilidad que tiene el niño para jugar. Los más pequeños tienen dos únicas capacidades esenciales para el juego correcto: una es la habilidad de aprender el mundo por imitación y otra es la capacidad de usar la imaginación o la fantasía para hacer suyo el mundo.
El niño pequeño es como una esponja y absorbe casi todo lo que está en su medio ambiente. Y lo más interesante para él son los adultos. Lo que más desea el niño es llegar a ser completamente humano. Se fija en sus padres, maestros y otros adultos para ver cómo aprende a vivir en esta tierra y desarrollar su vida. El niño quiere imitar todo lo que ve en los adultos y hacerlo. Pero el poder de la imitación aún llega más lejos. El niño puede penetrar bajo nuestra piel e imitar nuestros estados de ánimo y nuestros pensamientos sobre la vida. Así pues, tenemos una responsabilidad inmensa. Debemos tratar de ser dignos de ser imitados por el niño. Por suerte, los niños no esperan que seamos perfectos. Pero sí desean que seamos personas que estemos en un proceso de crecimiento interno para poder imitar también nuestro propio esfuerzo.
Cuando los niños absorben el ambiente de concentración y el amor que tiene el adulto por la tarea, una imitación todavía más sutil, pero quizás más importante, tiene lugar. Si alguien está de mal humor o tenso en su tarea, los niños no se acercan a ayudar. Y aún más, absorberán nuestra tensión y nuestra aversión por la tarea, y una tensión reinará en la sala de juegos. Si en un momento como este el adulto puede relajarse, el niño respirará profundamente y entonces el juego se relajará.
Los niños juegan mejor si los adultos de su alrededor trabajan con la concentración y la atención como un buen artesano aplica a su trabajo. El amor por el material, la destreza en los movimientos, el sentido de determinación y la belleza inherente a la tarea se comunican al niño. Estas cualidades son transportadas a su propia actividad y se ve una nueva profundidad en su juego.
Actualmente, en nuestras casas y en los Parvularios, los niños ven muy poco trabajo hecho con esta concentración. Los adultos corren de una actividad a la otra, y un sentimiento de apresuramiento penetra en la vida. Cuando los niños imitan a los adultos apresurados, les entra un nerviosismo y su juego sufre considerablemente. Si no se corrige este nerviosismo, puede aparecer más adelante como una superficialidad en el pensamiento del joven. La habilidad de un niño para imitar pasa por una metamorfosis y aparece más adelante en su vida como la habilidad de tener criterio propio.
Cuando el niño se acerca a la edad escolar (6-7 años), pierde la confianza en que podrá, con la imitación, afrontar todo lo que nosotros hacemos. Entonces, el niño empieza a vernos como a maestros que le podemos enseñar a hacer las cosas. En este momento, el niño está a punto para aprender y busca una "autoridad bien apreciada". Ese es su estado de ánimo cuando se acerca a la maestra de clase. El mismo estado de ánimo afecta a la relación del niño con sus padres y con los demás adultos.
Durante la adolescencia, el aprendizaje cambia una vez más, presentándose como una capacidad para el juicio independiente, el criterio propio. El pensamiento de un adolescente comienza a tomar forma y se individualiza. Esto es especialmente cierto si el desarrollo del niño no ha sido deteriorado durante las etapas de imitación y autoridad.
El juego del niño hace uso también de la fantasía que da vida a todas las cosas. Un cesto se puede convertir en una cuna para una muñeca, o en un barco, o en un plato de comida o en cualquier otra cosa que haga falta para el juego. La fantasía aparece normalmente entre los dos y los tres años. Antes, a los niños les encantan los objetos prácticos de la casa: sartenes, ollas, cucharas de madera, cubos de la basura y todas las maravillas que se encuentran en los cajones. Y se toma las cosas al pie de la letra. Si le das a un niño de dos años un plato hondo lleno de arena y le dices que es un pastel, ¡cuidado! Es muy probable que se lo quiera comer. Los niños de tres años están generalmente en un estado de transición. La fantasía acaba de empezar y todavía no están del todo seguros de las fronteras entre lo real y lo fantástico. He tenido niños de tres años que ven mi oferta de tierra con perplejidad y dicen: "¿Es de broma, verdad?" El niño de cuatro años, al contrario, ya sabe qué tiene que hacer y pone ramitas a la tierra como velas, lo decora con hojas y flores, y ya tiene un pastel de cumpleaños fingido.
Los adultos modernos tienen la tendencia a menospreciar la importancia de la fantasía. La fantasía parece ser contraria a los valores socialmente aceptados como el ser racional, lógico y científico en el pensamiento. El razonamiento y la lógica forman parte importante del pensamiento en el ser humano, pero tan sólo una parte. La mente humana es capaz de muchas formas de pensar, incluyendo el pensamiento creativo, imaginativo. Ashley Montagu, antropólogo norteamericano bastante conocido, dice en su libro Growing Young (Creciendo joven) que el juego de fantasía del niño se encuentra en relación directa con el pensamiento del hombre de ciencia en el laboratorio. Tanto el niño como el científico prueban ideas nuevas con el espíritu de "¿qué pasará si lo hago de esta manera?" El juego del niño es la base para el pensamiento creativo del adulto, dice Montagu. Y añade que el científico quiere que se piense de él que es una persona con imaginación, y no un simple "rastreador de conocimientos".
La fantasía comienza alrededor del momento en que el niño formula sus primeros pensamientos. La mente del niño de tres años se despierta y se abre de preguntas: "¿por qué es azul el cielo?, ¿por qué es amarillo el sol?". Los adultos enseguida pensamos: "Ahora el niño ya tiene tres años y es el momento de empezar a enseñarle las cosas". Pero, cuanto más le enseñamos, más destruimos la fuerza incipiente de la fantasía en el niño. Y sin ella, el pensamiento se vuelve seco y sin vida. Si permitimos que la fantasía fructifique en el pensamiento, entonces una forma de pensar imaginativo y creativo comienza a florecer y a crecer.
La fantasía juguetona de la infancia aparentemente desaparece alrededor de los seis o siete años. En realidad, pasa por una metamorfosis y reaparece como la imaginación creativa interna de la edad del niño de Primaria. El niño puede ahora ver cuadros e imágenes en el interior de su mente. Estos son tan vivos en él como lo han sido las situaciones de juego años antes. La imaginación crece y se desarrolla durante los años de primaria. Pero durante la pubertad aparentemente desaparece. En realidad, pasa por otra metamorfosis y surge como el pensamiento creativo del adolescente y del adulto. El adulto imaginativo será capaz de jugar con ideas y con la misma facilidad con la que antes participaba en el juego fantasioso.
Hay muchas maneras de nutrir la vida de fantasía saludable en un niño pequeño. Hay que ofrecerles materiales naturales sencillos. Un niño con trozos de ramas, piedras, conchas y algunos retales de ropa de algodón, puede crear cualquier cosa del mundo. Jamás se cansará de estos materiales, ya que su fantasía continuamente ve nuevas posibilidades en ellos. El juego creativo con estos objetos naturales fortalece mucho la fantasía del niño. Recíprocamente, cuanto más definido es el juguete, menos ocupará y nutrirá su fantasía.
Podemos darle más posibilidades al futuro adulto posibilitando el juego creativo y evitando aquello que no se lo permite. Mucho amor cálido y un entorno protector, variedad de materiales sencillos para jugar y la posibilidad de ver a adultos haciendo trabajo físico con sentido. Manteniendo al mínimo las exposiciones a los medios de comunicación, como la televisión, el cine, vídeos, etc., para que la fantasía del niño no sea acometida por las imágenes de otra persona y para que la voluntad del niño no sea adormecida al pasar las horas mirando pasivamente. Finalmente, deberíamos mordernos la lengua cada vez que queramos explicarle cualquier cosa a un niño pequeño. Hemos de permitirle el placer de encontrar sus propias respuestas a través del juego.
TALLER DIRIGIDO A LOS HIJOS E HIJAS DE FAMILIAS SEPARADAS O DIVORCIADAS: ENTRE EL PADRE Y LA MADRE: REBELDÍA O SUMISIÓN
Este taller surge después de un programa en Canal 9 sobre la “Custodia de los hijos e hijas’ donde pude hablar ampliamente con los adolescentes que alli habian sido convocados. Me explicaron el sufrimiento pasado cuando su padre y-o madre decidieron la separación y-o divorcio como pareja y las implicaciones que supusieron para ellos y ellas como hijos e hijas , y la total ausencia de apoyo que se les dio. Esto coincide claramente con el tipo de problematica que esta llegandonos al gabinete, y por todo ello decidimos comenzar a tomar responsabilidad y dar alguna salida a tal situacion. Hemos podido observar como estos adolescentes se han criado en una situacion de continua sumision - ante el miedo y la impotencia que se siente en una situacion tan dramatica e inestable como es la violencia -velada o no- de discusiones y malentendidos de los padres. Y la rebeldia - ante la imposicion de los deseos de los padres que anteponen a las necesidades evolutivas de los niños y niñas en esos momentos. Ante todo ello hemos creado un programa que revise, reconduzca y apoye al adolescente para que sepa discriminar y diferenciar aquellas situaciones, creencias y actitudes que nada tienen que ver con su vivencia ante la separacion/divorcio y aquellas que son el resultado de dicha situacion. Pues ante la veracidad de la inestabilidad afectiva, emocional e intelectiva que se produce como consecuencia de tal trauma esta la incapacidad del adolescente de discernir que conductas, actitudes y creencias nada tienen que ver con aquello sino con su falta de claridad en lo que siente, dice y hace. En el taller trabajamos los siguientes pasos: -Las disciplinas que atrapan y las que liberan. "La Disciplina cuando es integral afirma las raices profundas del arbol de la Evolucion asi como tambien el tronco y las ramas, pues crecen en armonia. La Disciplina afirma el caracter y trae madurez, ya que es gracias a ella que se va avanzando mas rapido en las grandes etapas, pero no debe convertirse en una rutina mecanica" -Las rutinas mecanicas. Las disciplinas parciales, al no ser integrales, carecen de Propositos elevados y solo ofrecen caramelos temporales, convirtiendose en adiccion o produciendo resultados parciales e ilusorios. No aportan evolucion, mas bien fortalecen un ego malcriado. -El Ego Malcriado. Como ayunar para adelgazar, juntar dinero para ser rico, estudiar solo para cumplir con tus padres u ocupar la mente llenandola de preocupaciones... Las disciplinas parciales no favorecen la evolucion. En realidad casi todas las rutinas personales, familiares y sociales, ya sean corporales, materiales, sensoriales, emocionales, mentales o espirituales, obligadas o voluntarias producen costumbres. -Las Costumbres. La costumbre rutinaria paraliza el alma y la inteligencia, con lo cual jamas se tendran el amor y el valor necesarios para Despertar y ver la Luz...No todas las costumbrs son nefastas, hay que saber distinguirlas. Una costumbre positiva cuesta en adquirirla sin embargo una negativa, es decir, un vicio, demora pocas horas en obtenerse y en algunos casos basta solo con minutos. La Vision de la que partimos se asienta en el concepto que tenemos del conocimiento y de la evolucion personal, donde dejamos ver claramente el objetivo que perseguimos en todos nuestros trabajos : CONOCIMIENTO Y EVOLUCION PERSONAL El conocimiento es determinante en la evolución personal y da sentido a la vida. ¿A qué hemos venido a este mundo?. Progresar personalmente y ayudar a los demás a progresar, es una respuesta. Posiblemente, la respuesta. De otra forma no tendría sentido tanta lucha, tantas decepciones y, por qué no decirlo, tanto sufrimiento. Si hemos venido a progresar en la senda de la evolución personal, esto ya es un sentido, sin duda el sentido de la vida. La evolución personal es esencialmente a base de los valores. Son estos valores los que hay que hacer progresar. El amor y la voluntad de ayudar y mejorar lo que tenemos a nuestro alrededor son la expresión máxima de los valores. Pero en el mismo nivel de excelencia cabe poner al conocimiento. El amor y la buena voluntad en el plano emocional, y el conocimiento en el plano intelectivo, componen los valores esenciales de la persona. La fe no puede sustituir al conocimiento. La fe puede ser la expresión de intuición o de buena voluntad, de aceptar lo que le dicen por “buena fe”, y en este caso y desde esta perspectiva es positiva o, por lo menos, tolerable. Pero en cuanto pretenda sustituir al conocimiento, entonces la fe es nefasta. El conocimiento es un valor en sí, y la ignorancia, si es voluntaria, es lo contrario a aquel valor. El fanatismo, el sectarismo que impide llegar al universalismo y la visión miope del materialismo son, entre otros, los grandes males que hay que atribuir a la ignorancia. Sin duda, la ignorancia es uno de los grandes males que afligen a la Humanidad. Evamaria Molina Figueres, pedagoga colegiada. (Inspirado en las enseñanzas de Suryavan, y Semillas de Luz. ARTICULO PARA LA REVISTA GUIA DE LA SALUD DEL MES DE FEBRERO 2009
Hace ya un monton de años cayó en mi mano en la librería de mujeres Sal de Casa el libro de la celebre Françoise Dolto LA CAUSA DE LOS ADOLESCENTES – El verdadero lenguaje para dialogar con los jóvenes, de la editorial Seix Barral. Y hoy quiero recomendárselo a todos Uds, padres, animadores, educadores, pedagogos, orientadores, y todo aquel que está al lado de los adolescentes. Es la obra póstuma de esta autora y examina el período de la vida humana que va de los 10 a los 16 años: a la que denomina como “época de la <muerte de la infancia>”, nos habla del arduo recorrido que lleva a los umbrales de la exisencia adulta, y en la que la autora ve un verdadero purgatorio en nuestra sociedad en crisis (alto índice de suicidios, droga, fracaso escolar, sexualidad). Ella basándose en los datros de una rigurosa encuesta internacional, entabla un combate para dar voz a quienes no la tienen todavía e introducir en la educación el amor y el respeto por los demás y por uno mismo/una misma. Os recomiendo este libro porque proponía inaugurar una era de nuevas relaciones con la juventud y encerrraba un proyecto global de sociedad nueva. Este libro se edito en 1990 han pasado 19 años desde entonces y seguimos como sociedad, como padres como educadores pendientes de este cambio que ya nos proponía ella. Aquí estamos y a pesar de que no hayamos aprobado este examen, este reto que nos proponía Françoise Dolto seguimos en la brecha intentando y poniendo la carne en el asador para apoyar a este grupo de edad, y a los padres y educadores que les rodean. La pelea está lista, la incomunicación se ha agravado, el nivel de no asistencia a las clases en este período de edad está alcanzado cotas inimaginables. El nivel de deterioro psíquico al que llegan algunos de los educadores de esta franja de edad por el sobresfuerzo que tienen que desarrollar también nos está alarmando. ¿Y qué hacer pues? Esta es la tarea Por otro lado y al hilo de los que le decía antes también me es grato recomendarles de esta misma autora su libro LA CAUSA DE LOS NIÑOS, en realidad La causa de los Adolescentes es la continuación y prolongación natural de La causa de los niños. Este se termina en el umbral de ese “paso” determinante que les conduce a la toma de autonomía, hacia los 10-11 años. Según muchos autores vemos que no existe una edad precisa que establezca la fecha de esta fase del desarrollo del individuo. Lo que se dice que hay es una influencia que les empuja hacia esta zona de turbulencias, pues cada uno/cada una la vive según su relativa precocidad, o, por el contrario, según sus retrasos, al capricho de su propio ritmo. Françoise nos dice que en todo caso, tarde o temprano, en esta fase del crecimiento, en el momento de la prepubertad, les aguarda un gran trayecto antes de poder entrar en la vida adulta, de asumir responsabilidades de ciudadano/ciudadana y participar de alguna manera en la construcción del futuro de su propia sociedad. Françoise nos recuerda que para llegar a la otra orilla, los adolescentes tendrán todos que sufrir cierto número de pruebas, franquear obstáculos, resolver crisis originadas en su interioridad o en las presiones del medio ambiente. Y será según su propia sensibilidad, fragilidad, o nueva fuerza lo que marcará que se encuentren con más o menos dificultades para salvar este paso. |